Con la independencia de
Catalunya, no les hará falta tener su propia moneda (Andorra y otros muchos
"ricos" no la tienen). Sus bancos y grandes empresas pasarán a ser multinacionales
en España y en otros países, pagando sus impuestos íntegros en Catalunya. El
Barça con el tiempo tendrá competencia en una liga catalana saneada económicamente
y todos los años jugará la Champions y todos los amistosos que le dejen para
hacer "caja". Catalunya no tendrá que emitir deuda al no tener moneda
propia y se financiará rápidamente con el superávit que supone que todos los
impuestos que pagan los catalanes se queden íntegros como recursos propios. Podrá acudir a los mercados a comprar deuda de otros países de forma favorable.
Tendrán un tercio de sus fronteras con
Francia (País de la Europa “fuerte”), controlando el súper paso fronterizo de
Port Bou, corredor mediterráneo, el primer puerto comercial del Mediterráneo, embajadas
solo donde les interese, y una balanza comercial positiva no solo con España,
sino con el resto del mundo. Quedará fuera de la Europa actual, pero con la que está cayendo, mejor tardar unos años en volver con todos los deberes hechos, pero sobre todo si ellos quieren.
Lo mejor para todos los españoles es que se
queden, pero ellos solo estarán con una España capaz de cambiar las
"reglas del juego autonómico", haciendo sacar provecho de este cambio
todas las demás autonomías.





